Se necesita ser una “persona” valiente para mantener la transparencia. Esto implica que la transparencia no es el estado base, dado que hay que mantenerla.

¿Será que es en aguas transparentes en las que se zambulle el valiente? Pero, cualquiera se zambulle en aguas claras y trasparentes; y como cualquiera no es valiente, entonces, ¿Quién si lo es? Lo es quien se sumerge en la negrura del pozo, quién se sienta en el fondo, sin centro ni dirección. El que traga barro y hace gárgaras con sapos, el que cierra los ojos, escupe y lo vuelve a repetir.

Valiente, es el que luego de haber aclarado su garganta, de paso, y sin darse cuenta, termina aclarando también el agua turbia. Y el que, luego de verse reflejado en la recién ganada claridad del agua, se da cuenta que siempre fue sapo, y nunca “persona”.

J.A.M.

Portada con imagen temporal por Conor Nolan. Enviada por el escritor de relato. 
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