“La gran brecha es la anatomía de un asesinato, el del capitalismo de las clases medias. O mejor aún, el de las propias clases medias, a las que alguien les ha parado el ascensor social mientras subían.” palabras del periodista Joaquín Estefanía para referirse al libro que traemos hoy: La gran Brecha. Qué hacer con las sociedades desiguales. Joseph E, Stiglitz. Premio nobel de economía.

Sinopsis:

“Una gran brecha separa a los muy ricos de los demás, y esa desigualdad, hoy en el centro del debate económico, se ha convertido en una preocupación cada vez más acuciante incluso para ese 1 por ciento privilegiado, que empieza a ser consciente de la imposibilidad de lograr un crecimiento económico sostenido si los ingresos de la inmensa mayoría están estancados. La desigualdad es la mayor amenaza para la prosperidad. 

En una época definida por el cansancio de la política y la incertidumbre económica, Joseph Stoglitz es una voz imprescindible. En este libro, que incluye sus textos más polémicos e influyentes, como el ensayo que dio al movimiento Occupy su lema ”Somos el 99 por ciento”, defiende y demuestra que no es necesario elegir entre crecimiento y equidad: una economía sana y una democracia más justa están a nuestro alcance, siempre y cuando dejemos a un lado los intereses erróneos y abandonemos lo antes posible unas políticas que ya han demostrado fallidas.

La gran brecha proporciona un análisis comparativo enormemente útil cómo se gestiona la desigualdad en distintos países, con un profundo examen del caso de España, y propone una serie de reformas capaces de estimular el crecimiento e incrementar las oportunidades y la igualdad.”

Agregamos un fragmento del último capítulo del libro: “Para crecer, gire a la izquierda”:

“La nueva izquierda está intentando hacer que los mercados funcionen. Los mercados sin trabas no funcionan bien por sí solos, conclusión que corrobora la actual debacle financiera. Los defensores de los mercados reconocen que estos a veces fracasan, incluso estrepitosamente, pero sostienen que no obstante ‘se corrigen a sí mismos’. Durante la crisis de 1929 se esgrimieron argumentos similares: el gobierno no necesitaba hacer nada, porque los mercados establecerían a largo plazo el pleno empleo de la economía. No obstante, según la célebre expresión de John Maynard Keynes, a largo plazo estamos todos muertos.”

“La desigualdad no es inevitable, ni es consecuencia de leyes inexorables de la economía. Es cuestión de políticas y estrategias.”

0