“Si hay que acreditarle a algún indígena un caudillaje efectivo y realista, acorde con las circunstancias del momento, es a este cacique que impulsó una especie de resistencia civil, enfrentándose a la nación que le había conquistado.”. Palabras del historiador Carlos Molina Montes de Oca para calificar la actividad del jefe indio de los güetares, Fernando Correque, asentado en Tucurrique en los inicio de la colonización española. Activida poco divulgada por motivos comentados en el libro.

Un libro que trata, como lo dice su mismo nombre, de “La primera invasión a Costa Rica. El cuartel olvidado de Tucurrique” del escritor Rafael A. Jimenez Fajardo quien ha sido ganador de cinco premios nacionales en poesía lírica y costumbrista. Compartimos un fragmento y la contraportada del mismo:

Fragmento de la introducción: “Es al inicio del año 1544 cuando se presentó lo que consideramos la primera invasión a Costa Rica y el primer enfrentamiento bélico importante entre los indígenas y los colonizadores españoles, quienes ingresaron a colonizar la nueva provincia centroamericana, conocida entonces como la costa de Veragua. El sitio de este primer enfrentamiento fue Toyutic, asintió no muy lejos de Tucurrique, en donde según informe de uno de los pocos invasores sobrevivientes, participaron más de cuatro mil indios. A pesar de que informes históricos fidedignos corroborados por el autor, señalan el posible sitio de enfrentamiento, no se encuentra ahí, hoy día, la menor conmemoración que recuerda este importante acontecimiento histórico. allí no sólo se llama por primera vez, a esta tierra Costa Rica, sino que es donde los primeros costarricenses luchan heroicamente por su libertad, confirmando lo mencionado por el entonces gobernador de Nicaragua, Rodrigo Contreras, quien consideraba esta región como: “región indómita, de altas temperaturas, de indios audaces y guerreros”.(…) que “de ningún modo se podia conquistar…”

Texto en contraportada. “(…) no pudieron resistir la gran multitud de los enemigos enfurecidos, fuimos en breve matados con piedras y macanas y pasados de una parte a otra con lanzas de palmera.

…los indios se retiraron con sus pertenencias a los montes. Los de Ujarrás y Orosi unidos con los de Atirro y Teotique, se hicieron fuertes en las montañas del sureste de la cuenca alta del Reventazón.

Es sin duda Correque el gestor de los mayores enfrentamientos que tuvieron los españoles en la nueva provincia, llegando a considerarse esta región, la más difícil y temida por los españoles.

Las tierras de la zona de Tucurrique posteriormente también fueron del interés para los políticos involucrados en la dirección del país y sin importar las propiedades que habían sido asignadas a los indígenas, fueron injustamente adquiridas como denuncias de tierras baldías.

A finales del siglo XIX, los proyectos de la construcción de un ferrocarril a Limón entusiasmaron a los tucurriqueños”. 

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