“En las sociedades humanas […], el contenido cognitivo de las emociones está moldeado por las normas y las circunstancias sociales concretas. Ciertos rasgos generales compartidos de la vida humana también ejercen una influencia, pero incluso esas circunstancias comunes a todos (la mortalidad, la enfermedad física) se desarrollan de forma diferentes en cada sociedad”

La filósofa estadounidense Martha C. Nussbaum en su libro “Emociones Políticas” plantea la importancia de las emociones para el mantenimiento de una organización social, y ejemplifica con lideres políticos democráticos como Abraham Lincoln, Martin Luther King Jr., el Mahatma Gandhi y Jawaharlal Nehru quienes parte de su grandeza se debe a que entendieron la necesidad de tocar los corazones de la ciudadanía y plantear ahí emociones colectivas fuertes en torno a objetivos comunes.

El libro se conforma de tres partes, en la primera se plantea el problema de las emociones políticas desde una dimensión histórica; en la segunda, se examinan los recursos con lo que dispone la sociedad e individuos, así como los problemas psicológicos que pueden obstaculizar el camino. Por último, en la tercera parte se analiza la historia reciente y la realidad contemporánea de Estados Unidos y la India. La autora plantea que para cultivar las emociones públicas es necesario mantener bajo control el “mal radical” que según la autora asechan en todas las sociedades como el asco, la envidia, o el deseo de avergonzar a otras personas, estas emociones descontroladas pueden generar grandez daños humanitarios, y para contrarrestar estas emociones es necesario una educación que cultive la capacidad de apreciar el carácter humano pleno e igual de cualquier persona. Asimismo, plantea que las emociones pueden servir de apoyo a los principios básicos de la cultura política de una sociedad a la que se aspira, en la que toda la ciudadanía coincidan en tener normas básicas de igualdad y respeto para todas las personas y así lograr un “consenso entrecruzado”, porque argumenta que la fuente primaria de las dificultades políticas radica en omitir las emociones humanas y no tomarlas en cuenta en el quehacer político, algo que es tan consustancial en la vida humana. Para lograr investigar las emociones públicas en la cultura política de dos países en específico (Estados Unidos y la India) la autora toma la retórica política, manifestaciones, expresiones de carácter público: ej. ceremonias, rituales públicos, canciones, los símbolos, la poesía, el arte y la arquitectura públicos, así como la educación pública moldea emociones. Considera que el “arte público tiene muchas maneras de potenciar las emociones ligadas al disentimiento” (Nussbaum, 2014, p.157), por ejemplo, los poetas Tagore (Indio) y Whitman (EE.UU) quienes era radicales en sus producciones artísticas al pedir a sus lectoras que desecharan prejuicios o concepciones muy arraigadas de las relaciones sociales que implicaban jerarquías de religión, género y casta; a pesar de ser figuras radicales han sido queridas y aceptadas en sus naciones; ambos artistas tuvieron como inspiración sus turbulentas sociedades, las cuales deben ser enfrentadas bajo un espíritu del amor. Pero eso sí, la autora reconoce que las emociones públicas, en su creación e interpretación, cambian de acuerdo a la cultura y normas sociales de cada sociedad. La unidad de análisis del texto es la nación de una sociedad, las cuales se caracterizan por diversas aspiraciones, además, por ser la mayor unidad política conocida hasta el momento y es determinante a la hora de fijar condiciones de vida para toda persona, sobre la base de igualdad y respeto. Por último es importante tomar en cuenta las emociones en la política pública y en su materialización en las leyes para alcanzar una justicia social contemporánea, esto implicaría, ir en contra del pensamiento (neo) liberal que plantea que una teoría de los sentimientos públicos iría en contra de la libertad y la economía. 

“Todos los principios políticos, tanto los buenos como los malos, precisan para su materialización y su supervivencia de un apoyo emocional que les procure estabilidad a lo largo del tiempo, y todas las sociedades decentes tienen que protegerse frente a la división y la jerarquización cultivando sentimiento apropiados de simpatía [es lo que siente un individuo cuando es participe del placer de otro] y amor”.  (Nussbaum, 2014, p.15)

“Lo ideal, pues, es real. Al mismo tiempo, lo real también contiene lo ideal. Las personas reales aspiran. Imaginan posibilidades que mejoren el mundo que conocen y tratan de llevarlas a la práctica” (Nussbaum, 2014, p. 464). 

El libro se encuentra disponible en formato físico para préstamo por encargo.

Nussbaum, M. (2014). Emociones políticas. Paidós Estado y Sociedad.

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