“Este libro no pretende ser un manual de historia económica; es solamente un ensayo, una serie de reflexiones sobre una evolución muy amplia cuyo mecanismo, inseguro y complejo, he intentado observar y poner al descubierto (…).”

El fragmento anterior ha sido tomado del texto de advertencia al inicio del libro que compartimos hoy: “Guerreros y campesinos. Desarrollo inicial de la economía europea (500-1200)” por el profesor y escritor Georges Duby, compartimos algunos fragmento del inicio de algunos capítulos del libro:

Primera parte: Las bases. Capítulo 1. Las fuerzas productivas:
“La naturaleza. A lo largo del periodo que estudiamos el nivel de la civilización material permanece tan bajo que la vida económica se reduce esencialmente a la lucha del hombre debe mantener cotidianamente, para sobrevivir, contra las fuerzas naturales. Combate difícil, porque el hombre maneja armas poco eficaces y el poder de la naturaleza lo domina. La primera preocupación del historiador debe ser la medición de este poder y el intento , por consiguiente, de construir el aspecto del medio natural. La tarea es difícil…”

Primera parte: Las bases. Capítulo 3. Las actitudes mentales:
“La incidencia de las actitudes mentales es tan determinante como la de los factores de producción o de las relaciones de fuerza entre los entre los diferentes estratos de la sociedad. Ante todo deben destacarse dos características fundamentales. en primer lugar en este mundo salvaje se halla dominado por el hábito del saqueo y por las necesidades de la población. Arrebatar, ofrecer de estos dos actos complementarios dependen en gran parte los intercambios de bienes. Una intensa circulación de regalos y contra regalos, de prestaciones ceremoniales y sacralizadas, recorre de pies a cabeza el cuerpo social; las ofrendas destruyen en parte los frutos del trabajo, pero aseguran una cierta distribución de la riqueza, y sobre todo procuran a los hombres ventajas que estos consideran decisivas…”

Segunda Parte: Los beneficios de la guerra:
“Uno de los más violentos contrastes que oponian, incluso en el siglo VIII, las provincias impregnadas de latinidad a aquellas en las que predominaba el elemento bárbaro,, se situaba en el plano de las actividades militares. Sin duda hasta en las regiones más romanizadas las invasiones germánicas habían inculcado en la mentalidad aristocrática el aprecio de las virtudes guerreras. Pero los campesinos Aquitania o Provenza estaban desde mucho tiempo antes desarmados, mientras que los de Nortumbria la expedición anual de saqueo se incluía todavía el ciclo normal de las actividades de aprovisionamiento. No es absurdo pensar que, en estas últimas zonas sobre todo, los primero frutos del crecimiento económico fueron empleados en reforzar los medios de los jefes de guerra; que incluso pusieron hicieron posible, allí donde aun no existía, la formación de una aristocracia de combatientes selectos, y que el primer uso que estos hicieron de los excedentes de sus recursos fue perfeccionar su equipo militar.”

El libro se encuentra disponible para préstamo en formato físico por encargo, anotamos que tiene algunas hojas sueltas. El libro tampoco cuenta con imagenes, estas fueron tomadas de otras fuentes.

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